Pensábamos que San Valentín era una fiesta que habían inventado los grandes centros comerciales, pero no es así. En la antigua Roma en el año 494 D.C. y siendo Papa Gelasio I, el 14 de Febrero se celebraba una fiesta que se llamaba «los Lupercales» Luperca, significa lobo, animal que representa a Fauno Luperco, dios de la fertilidad y de la sexualidad masculina y era de una de las fiestas sexuales más importantes de la época por lo que el papa Gelasio I, con el fin de prohibir esta fiesta pagana, hizo que esa festividad fuera sustituida por el patrón de ese día, que era San Valentín, que se dice que era un sacerdote cristiano, que había sido médico y que celebraba matrimonios en secreto para jóvenes soldados enamorados; la ley prohibía casarse a los soldados y San Valentin desafió al Emperador y el, lo mando encarcelar y matar, por lo que se convirtió en un mártir para los enamorados.
Esta festividad se festejo hasta el año 1969, hasta que en el pontificado de Pablo VI se decidió que San Valentín pasaba a a ser fecha sin celebración pero con Santo, pero aún así, hoy en día, San Valentín lo seguimos celebrando porque vivimos en una sociedad de consumo y es una fecha muy señalada, que ya estaba instaurada y que genera muchos beneficios a los comerciantes.