Con la entrada del verano tomamos helados o alguna bebida fría y cuando sentimos como un dolor intenso, agudo y desagradable en nuestra boca que puede localizarse con mucha precisión en uno o varios dientes, es el motivo para pensar que tenemos algún problema de sensibilidad. Se manifiesta también este dolor cuando tomamos bebidas calientes, dulces, caramelos blandos, chocolate, etc. A ese dolor transitorio le llamamos sensibilidad dental.

La sensibilidad dental es un problema habitual que muchas personas sufren a diario, una de cada siete. En los últimos años se ha visto incrementada en pacientes jóvenes por el exceso del consumo de bebidas acidogénicas y el uso indiscriminado de productos de blanqueamiento dental sin supervisión.

Cómo se manifiesta la sensibilidad dental en nuestros dientes

El diente es un organo vivo, integrado por la pulpa dental (que está dentro del diente) y la dentina que lo cubre. La pulpa contiene terminaciones nerviosas muy sensibles (pero solo al dolor) y de ella salen miles de conductillos dentinarios, que atraviesan la dentina y llegan hasta el esmalte pero sin atravesarlo. En el esmalte no hay nervios, por lo tanto es insensible y lo que duele, no es el “esmalte”, sino la “dentina”, que transmite el estímulo a la pulpa dental (el famoso nervio que se mata cuando se hace una endodoncia). La dentina está recubierta por esmalte en toda la corona que es la parte del diente que tú puedes ver en tu boca (la parte blanca). Si esta barrera (el esmalte) se gasta ó se destruye, una capa interna del diente queda expuesta, que es lo que llamamos la dentina y es la que transmite las sensaciones dolorosas.

Causas que nos pueden producir sensibilidad dental

Son numerosas las causas que nos pueden provocar sensibilidad dental y suelen estar relacionadas con:
– Pequeñas grietas o fisuras en los dientes
– Caries
– Esmalte dental desgastado
– Restauraciones desgastadas
– Raices dentales expuestas como resultado de: un cepillado muy enérgico de los dientes (mal cepillado), cepillo de dientes duro, bruxismo (rechinamiento de los dientes), rescisión de las encías y la enfermedad periodontal

Una sensibilidad dental no tratada impide llevar a cabo una correcta higiene bucal y puede derivar en otras patologías más graves como caries y enfermedades periodontales (problemas de encías).

Como prevenir la sensibilidad dental

Para prevenir la sensibilidad dental hay que mantener tener una higiene bucal efectiva.

En nuestra web os damos pautas de cómo hacerse un correcto cepillado dental.

!!y lo más importante!! Visitar con regularidad a vuestro dentista para prevenir la aparición de los dientes sensibles.

 

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